Vasijas Funerarias

Vasijas Funerarias
Vasijas funeraraias de los indigenas del lago de Tacarigua o Valencia

miércoles, 23 de noviembre de 2011

TURMERO PUEBLO DE INDIOS

Los espacios que habitaron los indígenas en el Valle del río Turmero, forman parte de la unidad geográfica de la Cuenca del Lago de los Tacariguas (Lago de Valencia);  en esta cuenca se habían asentados diversos grupos humanos; unos procedente de la Amazonia, otros de la región Andina  (área central del actual territorio Colombiano) y  por último grupos de filiación Caribe. 
En las explanadas lacustres,  montes y valles interiores de la cordillera tenían sus labranzas, conucos y cazaderos, eran sedentarios habían logrado desarrollar la alfarería tanto de carácter utilitario como la religiosa-funeraria; quieta y pacíficamente vivían en esas tierras desde hacía ya más de 4.000 años cuando fueron  sorprendidos por las espadas imperiales a las que opusieron férrea resistencia, haciendo más dificultoso y violento el proceso; el Hno. Nectario María en:  Historia y Conquista de la Fundación de Caracas; al estudiar los testimonios de varias personas que acompañaron a Diego de Lozada en la conquista de Caracas señala: 

“Las causa de tan rápida disminución la atribuyen todos a las grandes pérdidas de gentes que tuvieron en las guerras de la conquista, al hombre que por doquier les acosó al abandonar sus tierras y conucos, por los mismos motivos belicosos…”[1]
Si bien es cierto que la valentía de los indígenas causó una gran cantidad de bajas a las huestes  imperiales al final  se impuso la supremacía de los invasores; la fundación de las ciudades de Valencia, Caracas y San Sebastián  de los Reyes implica por supuesto un control efectivo del territorio central de la Provincia de Venezuela; pese a las incursiones de los indígenas a las recién fundadas ciudades, el establecimiento de españoles se concreta, con los otorgamiento de indios en encomiendas y el repartimiento de tierras como recompensa  a su participación en la empresa conquistadora.
El Valle de Turmero, espacio trajinado desde tiempos inmemoriales, donde un numeroso grupo de indígenas tenían sus conucos labranzas y cazaderos, dotado de tierra fértil y  abundante riego; fue ocupado por los conquistadores con el establecimiento de la encomienda de indios premio que recibieron estos y sus descendientes. “…Lorenzo Martinez ante Vuestra Merced paresco y digo= que los principales Yndios de el valle que dizen de Turmero de mi encomienda han tenido y poseído las tierras de sabanas montes y amagamientos, chaparros quebradas y lo demas donde oy esttan poblados…”[2]


ARPC. Sec Tierras M-1 1764

Las fuentes documentales que especifiquen; ¿cómo? ¿cuándo? Y a ¿quiénes? Se le otorgaron las primeras encomiendas en el Valle de Turmero no se han localizado; pero para 1593, la encomienda de los indios de este valle estaban en manos de Lorenzo Martínez; hijo del Capitán Francisco Martínez de la Madrid, quien había participado  en algunas expediciones de la “conquista” del centro y desempeñó importantes cargos administrativos.[3]
En Venezuela la  encomienda, no logró garantizar la transformación cultural de los indígenas; en consecuencia el estado español plantea, la necesidad de reunir a los indígenas dispersos de las encomiendas en Pueblos de Indios o Pueblos de Doctrina, bajo la protección del Cura Doctrinero. Indudablemente la reunión de los indios en pueblos facilitaba el proceso de dominación cultural allí se le enseñaba además de la religión católica el idioma castellano, la nueva escala de valores  y las lógicas que interesa a los colonialistas.
A finales del siglo XVI y primera década del XVII varias disposiciones reales fueron emitidas con el propósito de reunir a los indios en pueblos, mas no lograron concretarse;  una de  las razones fundamentales el desinterés de los encomenderos. Es en 1619, cuando el Gobernador Francisco de la Hoz y Berrios y el Obispo Gonzalo de Angulo reciben la Cédula Real, que les ordena, iniciar sin demora  el proceso para la fundación de los pueblos de Indios o Pueblos de Doctrinas
En este sentido, el 03 de agosto de 1620 la autoridad eclesiástica designó al Padre Gabriel de Mendoza, para que conjuntamente con el Teniente de Gobernador Pedro Gutiérrez de Lugo, acreditado como juez poblador  por el Gobernador, reunieran a los indios dispersos de las  distintas encomiendas  para la fundación de  pueblos, en los Valles de Aragua y Turmero. Así mismo se les instruye seleccionar el sitio apropiado para la construcción de la iglesia y que estas fuesen le dotadas  de los ornamentos necesarios; además construir la casa del Cura Doctrinero proveer  a estos de los libros para los registros de bautismos, matrimonios y defunciones, todo esto a  cuenta de los encomenderos.
El establecimiento formal del imperio español en los Valles de Aragua, Turmero y Cagua; se materializa en el mes de noviembre de 1620, fecha en las que se le da el   ejecútese a las reales Cédulas que Felipe III, había ordenado, respecto a  agrupar a los indios de las encomiendas, en pueblos para su adoctrinamiento [4]
Al estudiar los autos presentados por Don Gabriel de Mendoza, Juez comisario para la fundación de los pueblos antes señalados, encontramos: que en la jurisdicción eclesiástica de Nuestra Señora de la Candelaria del Pueblo de Turmero, se agruparon los indios de las encomiendas de Juan Martínez Vilela, doña Mariana Vilela y Juan de Ponte Rebolledo. Los dos encomenderos primeros hijos de Lorenzo Martínez y el segundo casado con Úrsula Martínez Vilela, también hija de Lorenzo Martínez [5]
            “... y en el Valle de Turmero, donde fundó el pueblo de Nuestra Señora de Consolación,  erigió  iglesia con la advocación de Nuestra Señora de la Candelaria  y agregó    Juan Martínez Vilela , doña Mariana Vilela y regidor Juan de Ponte Rebolledo...” [6]

            El proceso de organización y reunión de indios encomendados, bajo la administración y resguardo de la Iglesia a través  y en figura del cura doctrinero, se inicia en los Valles de Aragua, Cagua y Turmero, el 18 de noviembre de 1620, con la fundación de la Iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria.[7] El 27 de noviembre de 1620, con la Iglesia del pueblo de Turmero bajo la advocación y nombre de Nuestra Señora de la Candelaria.[8] En el mismo acto se ordenó que en el término de dos meses los encomenderos construyeran la iglesia, sacristía, cementerio y casa del cura doctrinero[9]


Libro de entierros año 1723 tomado de Barroso Manuel "Turmero en los Documentos Inéditos"

“Y en veintisiete del dicho mes de noviembre y año de seiscientos y veinte, el dicho, juez comisario eligió y fundó otra iglesia en el pueblo que llaman de Turmero, nombrado Nuestra Señora de Consolación, con la advocación y nombre de Nuestra Señora de la Candelaria”[10]
El pueblo Turmero como fundación colonial  nace  para agrupar a los indígenas de las encomiendas dispersas del Valle de Turmero, posteriormente dio paso al establecimiento de blancos españoles, criollos, negros libres y mestizos.  En 1758 ciento cuarenta años después de su formal fundación el pueblo de indios de Turmero tenía la siguiente característica respecto a su población.
  POBLACION DE TURMERO 1758



AÑOS
BLACOS ESPAÑOLES Y LIBRES
INDIOS
NEGROS ESCLAVOS
NEGROS LIBRES

No
%
No
%
No
%
No
%
TOTAL
1758
3.987
72,78
1.117
20,36
375
6,83
6
0,10
5.485


Fuente Archivo Arzobispal de Caracas Sec. Matrículas Parroquiales.
Elaboración propia.
           




[1] HNO.  Nectario María; Historia de la Conquista y Fundación de Caracas 3ª. Edición, Caracas 1977. p.90.
[2] Archivo del Registro Principal de Caracas. Sec. Tierras M-1. Año 1764. Folio 94. El Marques de Mijares y don Francisco Javier de Oviedo con los indios de Turmero  sobre tierras y por los balnco Uribe y los Bolívares.
[3] ITURRIZA GUILLEN, Carlos; Algunas Familias Caraqueñas. Tomo II. Caracas. Julio 1967. Biblioteca Nacional p. 519.
[4] HNO. Nectario María P; Historia Documental de la Fundación de la Victoria.   La Victoria. Publicación del Centro de Historia de la Victoria 1984. p. 3 Autos hechos por Gabriel de Mendoza sobre Dación de los Pueblos de la Jurisdicción de Caracas. “Nos don Fray Gonzalo de Angulo, por la gracia de Dios..., Obispo de este obispado de Venezuela y del consejo de S.M. , etc Habiendo por la experiencia los grandes daños e inconvenientes que se han seguido  de vivir los indios dividio y apartados, y ser causa de no poder enseñarlos, doctrinarlos y administrarle los santos sacramento... como cosa que principalmente está a nuestro cargo, con deseo de el, hemos tratado muchas veces  de palabra  y por escrito con el seños Gobernador Don Francisco de La Hoz  Berrio ... en conformidad de la Cédulas de S.M. , se agregase y poblase, lo cual por ser el remedio mas importante y eficaz    puso en ejecución..
[5] Auto del juez Comisario Don Gabriel de Mendoza para los Encomenderos del Valle de Aragua  en Hno. Nectario María ; Historia Documental de la Fundación de la Victoria.  Ob. Cit. p. 14-15
[6] Auto del juez Comisario Don Gabriel de Mendoza para los Encomenderos del Valle de Aragua  en Hno. Nectario María ; Historia Documental de la Fundación de la Victoria.  Ob. Cit. p. 14-15
[7] IBIDEM. p. 10
[8] IBIDEM. p. 11
[9] IBIDEM. p. 12
[10] HNO. Nectario María ob. Cit p.12




 Escrita por: Nelly Guilarte Ugas


2 comentarios:

  1. En 1647 el obispo fray Mauro de Tovar hace su visita episcopal a Turmero. El análisis de estos documentos de esa visita aun está por hacerse. Los manuscritos se conservan en el Archivo Arzobispal en la sección Episcopales, en no muy buen estado.

    De lo que he podido revisar, las quejas de los indios eran para la fecha, en general, al abuso que se hacía de las indias del pueblo de doctrina por parte de los hijos de los encomenderos, sus mayordomos y visitantes de la hacienda Villegas, a donde llegaban muchos personajes importantes, pues Lorenzo Martínez de Villegas se había trasladado para allá de Caracas, con toda su familia y allí habitaba desde 1635.

    Los visitantes que alli se alojaban, al parecer salían "de cacería" al puebl, en busca de mujereso.

    Martín de Urquijo, hijo de otro Martín de urquijo que había casado con Juana de Videla, y por lo tanto primo hermano de Lorenzo Martínez de Villegas, fue herido con un machete por el marido de una india por haberlo hallado este echado con esta india, su mujer. Otros casos de estupro por parte de mandadores, mayordomos y esclavos de esta hacienda y otras alrededor, todas de parientes de Martínez de Villegas fueron denunciadas al obispo, y se le informó que previamente habían sido denunciado al gobernador Xedler y Calatayud en su visita previa de 1645, pero que este amenazó a las indias que así denunciaba con atarlas a un botalón en la plaza y azotarlas, llamandolas "perras".

    Es procedente añadir que Lucas Castillo en su Materiales para la Historia Provincial de Aragua menciona otro caso de estupro, el de el administrador Hidalgo de los Tovar, que hacia 1675 fue enjuiciado por practicar tambien este abuso. La costumbre, al parecer, no había cedido entre aquellos que se consideraban por encima de estos indios poblados, o "en policía".

    Se incluye dentro de los papeles y averiguaciones de la visita del Obispo Tovar los desgarradores informes que dio el cura doctrinero Luis de Rebolledo, contra los encomenderos que durante los 20 años previos a 1647 sonsacaron familias enteras de indigenas del pueblo de Turmero para llevarlas a la fuerza a sembrar cacao a sus haciendas en la costa y Ocumare.

    En fin, que vale la pena revisar esta visita pastoral de 1647 a Turmero, para tener una idea del acontecer diario de ese pueblo para mediados del s. XVII.

    Saludos

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  2. El cura Luis Rebolledo Villavicencio, denuncia ante las autoridades eclesiásticas; a los encomenderos Sebastían de Ponte y Juan de Ponte Villela por sacar los indios de este pueblo y llevarlos al de Ocumare Costa de la Mar abajo, donde 20 años antes habían llevado la mitad de su encomienda con el objeto de trabajar en las labores del cacao

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