Samán de Guere

Samán de Guere
Tomada del Cojo Ilustrado año 1892 N° 18

sábado, 29 de marzo de 2014

PEDRO AREVALO APONTE. Un pardo Turmereño en los acontecimientos del 19 de abril 1810


Escrita por: Nelly Guilarte Ugas
La vida de los héroes presentada como hazañas individuales  es una tendencia de larga data en la historiografía Venezolana, utilizada fundamentalmente para exaltar el fervor patrio; sin embargo se hace necesario  entender que  las fechas  que marcan hito en  la historia son puntos de quiebre, de ebullición, y son el resultado  de procesos sociales que se  han gestado en tiempos de larga duración; donde los seres humanos  actúan producto de las circunstancias que se suceden en un espacio y tiempo determinado.

Respecto a la participación  de amplios sectores en el proceso de las luchas por la independencia venezolana del yugo español muy poco se ha trabajado, en Venezuela predominó durante el siglo XIX y XX  la historia épica de la epopeya  libertadora y la participación  de grandes héroes Bolívar, Sucre, Miranda, Urdaneta, José Félix Ribas los lideres dirigentes de la elites mantuana y lideres  prominentes de la gesta emancipadora; pero  los otros actores  se presentan en el discurso histórico de manera difusa como un conglomerado general  donde se invisibiliza la participación de los sectores considerados clases bajas grupos sociales inferiores (esclavos, pardos indios).

Sin embargo es justo señalar que en los últimos años  un esfuerzo institucional desde el ministerio del Poder Popular para la cultura a través   del Archivo General de la Nación y el Centro Nacional de Historia  se han publicado algunos materiales que  reivindican la participación de estos sectores en el proceso independentista.


En base a la ideas expuestas anteriormente presentaremos un breve escrito  sobre el Prócer Turmereño Pedro Arévalo Aponte y su participación en los acontecimientos sucedidos en la Provincia de Venezuela  el 19 de Abril de 1810; un acercamiento  a estos hechos de trascendencia histórica para comprender  la participación de actores pertenecientes a capas o sectores considerados bajas o subalternas en el proceso emancipatorio, desde una mirada particular la de un Pardo Capitán de milicias.

En 1808, cuando la crisis política en España se acrecentó con la invasión de Napoleón, ya en Caracas se evidencia una  fuerte contradicción ente los miembros de  la aristocracia mantuana algunos se organizan para conformar La Junta defensora de los derechos de Fernando Séptimo y otro grupo que aspira la independencia política de la metrópoli; por otra parte las aspiraciones de los pardos a la igualdad de derechos políticos, económicos y sociales eran condiciones objetivas que se presentaban en la sociedad colonial; el Capitán pardo  Pedro Arévalo Aponte con cierta influencia en  las milicias de granaderos de pardos de Aragua debió ser partícipe de la situación política que se presentaba en Caracas donde éste  se encontraba  destacado para entonces.

Desde el 1° de abril de 1810 se organizaban acciones para dar al traste con el orden establecidos, en las que participó activamente Pedro Arévalo quien estaba destacado con su batallón en la casa de la Misericordia;  según se recoge  del testimonio dado por Martín Barios quien manifestó:  que se había enterado por boca del mismo Arévalo, que la noche del primero de abril se hallaba este esperando a que se le unieran los compañeros de la conjuración para dar el golpe en la misma  noche; pero que al faltar uno de los principales el plan se había suspendido[1]

En el caso concreto de Pedro Arévalo Aponte es necesario reconocer el trabajo del Doctor  Lucas Guillermo Castillo Lara publicado por la Academia Nacional de Historia   titulado “Los Olvidados Próceres de Aragua”[2] en la cual el mencionado autor nos aporta importantes datos sobre la vida de Pedro Arévalo Aponte; el autor al referirse a este personaje Turmereño  señala  que en el juicio de infidencia  que se le sigue  al teniente José María  Barrios[3] este  testimonia que Arévalo estaba  involucrado en la conjura   que pretendió dar un golpe de estado  contra las autoridades españolas más adelante agrega Casillo Lara al describir la participación  de Arévalo  en los acontecimientos del 19 de abril  lo siguiente:

“En su condición de militar participa activamente en los diversos acontecimientos que se van sucediendo a lo largo del día: Al frente de su cuerpo se forma en la Plaza Mayor , atento a las órdenes que se impartían. Cumple la comisión  de prender y conducir al Ayuntamiento al Intendente del Ejercito  y Real Hacienda, Vicente Basadre; al Subinspector de Artillería y Brigadier Agustín García  Carraguedo y al Auditor de Guerra y Teniente de Gobernador  Vicente de Anca. Desde sus respectivas casa los lleva preso al Cabildo , entre dos granaderos , sable en mano…”[4]

En el Juicio de infidencia que en 1812 se le siguió a Diego Jalon, José Martín Barrios, y Benito Ochoa encontramos testimonios que evidencian la participación  de Pedro Arévalo Aponte en los acontecimientos del  19 de abril de 1810; entre los cuales podemos señalar; que le toco la gran responsabilidad de comandar el traslado del General Vicente Emparan en calidad de preso hasta el Puerto de la Guiara donde fue embarcado en un bergantín con destino a Puerto Rico. Así se evidencia en los asientos hechos  por el Conjuez comisionado  de la Real Audiencia   sobre el testimonio dado por José Martin Barrios  en el castillo de San Felipe Puerto Cabello el nueve de diciembre de de 1812 donde compareció como inculpado  de los sucesos del 19 de abril de 1810 y donde expreso:

“…que no tenía el mas minimo  antecedente del suceso  no podía comprender a que se sucedía aquella farsa y no pudo saber bien lo ocurrido  hasta el veinteyuno savado Santo  por la mañana  que en la mitad del camino  de caracas a la Guayra veido el confesante con una partida  a las ordenes del Capitan Pedro Arevalo Aponte se le dijo que el señor Capitan  General hiba por delante en calidad de preso  con soldados y cavallerias”[5]

          Entre otros aspectos  de la participación de este Turmereño en los hechos del 19 de abril encontramos el señalado  por Lucas Guillermo, fue el responsable de custodiar durante la noche para amanecer el 20 de abril las casas de los principales funcionarios españoles depuestos y  en la nueva organización militar y se le nombra comandante del Batallón de Aragua.

   Es oportuno reseñar que Pedro Arévalo Aponte nació en el Pueblo de Turmero en 1766, perteneció a la clase de los pardos, en 1782 inicia su carrera militar como soldado de la compañía de granaderos en  el  Batallón de Milicias Disciplinadas de Pardos de los Valles de Aragua. Para 1810 era Capitán de Milicias y estaba destacado en Caracas cuando se involucra en las acciones revolucionarias que condujeron al 19 de Abril de 1810. Participa activamente durante la Primera República a favor de los patriotas en las distintas acciones militares que se desarrollan.

Entre 1813 y 1816 es un activo militar patriota de las fuerzas proindependentistas, participó activamente bajo el mando del General Urdaneta para defender los intereses republicanos en Santa Fe de Bogotá, participa en  la  conflagración armada en febrero de 1816 en el vía de Ocaña;  tras la derrota recibida a manos  de los realistas comandado por Morillo  en el Paramo de Cachiri es apresado  junto con otros trescientos combatientes,  fue fusilado el  18 de marzo de 1816, en Girón en la cercanía de Bucaramanga actual territorio colombiano.

 




[1] AGN Sec. Causas de infidencias Tomo VI Exp. 5 folio 155vto
[2] CASTILLO LARA , Lucas Guillermo; Los olvidados Próceres de Aragua Fuentes para la Historia Republicana de Venezuela Academia Nacional de la Historia. Caracas 1993 en esta obra el autor hace un invalorable  aporte al dar a conocer datos biográficos de un considerable número de ciudadanos  Aragüeños que se destacaron en la gesta de independencia; en lo que respecta al pueblo de Turmero encontramos  entre estos  a demás de Arévalo  están: Pablo Castillo, José Palma, Andrés  Pérez, José Montezuma,  Fernando Antonio Tremarías y Luis Urra
 
[3] En el expediente 5  del Tomo VI se lee José Martín Barrios 
[4] CASTILLO LARA , Lucas Guillermo; Loa olvidados Próceres de Aragua. Ob.cit. pag. 425
[5] AGN Sec. Causas de infidencias Tomo VI Exp. 5 folio 154
 

sábado, 8 de febrero de 2014

EL SAMAN DE GUERE MONUMENTO HISTORICO

El Samán de Guere Monumento histórico


       Este artículo fue publicado por la Profesora Zandra Pérez en su Blogs Historias de Maracay en el año 2012; titulado "El Samán de Guere  monumento histórico y de la naturaleza", es en mi criterio  uno de los trabajos mas completos y mejor documentado que he leído hasta el momento sobre este ancestral Monumento; bien vale citar un comentario de Zandra " Tantas historias ligadas al Samán. De los pueblos de indios, conquistadores, libertadores hasta el presente en nuestra memoria"

viernes, 10 de enero de 2014

EL SAMÁN DE GÜERE VISTO POR ALEJANDRO DE HUMBOLDT


Las crónicas y relatos de viajes se pueden considerar valiosas fuentes de información  y son testimonios valorables  para  la reconstrucción histórica; en ellas encontramos descripciones de aspectos relacionados con lo económico, social, político, cultural y del paisaje natural de localidades, pueblos, villas y ciudades; es pertinente dejar sentado que en cada una de esos diarios, crónicas, relatos o narraciones está implícita la subjetividad y se evidencia la escala de valores, lógicas, prejuicios,  y  saber científico o académico de quien percibe esa realidad

Las tierras del llamado “Nuevo Mundo” fueron objeto de interés para los europeos; por lo tanto recorridas  durante los siglos: XVI, XVII, XVIII y XIX por diverso viajeros, entre los que destacan: misioneros, obispos, frailes, naturistas entre otros, quienes en su gran mayoría dejaron memorias escritas con sus impresiones; en el caso de la Provincia de Venezuela destaca en importancia la visita realizada entre los años de 1799 y 1800 por los científicos Alejandro de Humboldt y Aime Bomplan, cuyas descripciones se recogen en su obra, “VIAJE A LAS REGIONES EQUINOCCIALES DEL NUEVO CONTINENTE”[1]. En el presente trabajo recontaremos el testimonio que nos dejó el Científico Alemán Alejandro de Humboldt cuando en su paso por los Valles de Aragua nos describe al maravilloso Samán de Güere.

La reseña  que nos dejó el viajero ha sido contada y  recontada  por muchos  en artículos, paginas, trabajos;  mas sin embargo,  en honor a la verdad me he sentido persuadida a presentarlas por razones muy personales, las cuales esbozaré a continuación;  en el año 1986  me correspondió junto a mi familia fijar residencia en una barriada cercana al emblemático y patrimonial Samán de Güere, por su cercanía toma ese mismo nombre “Samán de Güere”,  allí vivo aún,  en la calle que es camino recto hasta el monumento, donde ya no existe  el majestuoso árbol;  pero es presencia intangible como todo lo grandioso; el Samán de Güere es muestra de lo imperecedero, es una de esas permanencias en el  tiempo de larga duración.

Sobre este sitio  a mi saber,  era solo un monumento histórico; posteriormente en mis investigaciones de  historia colonial sobre la propiedad territorial en el Valle de Turmero, varios documentos empezaron a  dar noticias del sitio de Guere: mercedes composiciones,  inventario, deslindes, particiones, encomiendas de indios y los litigio de tierra emprendido por los indígenas contra  miembros de la aristocracia territorial, todos ellos de gran valor histórico;  pero realmente ninguno de  los encontrados explicaban o daban noticia  del milenario árbol; es la descripción del insigne viajero que nos aporta una imagen con lujos y detalles de su majestuosidad.

En la descripción que he tomado del libro “VIAJE A LAS REGIONES EQUINOCCIALES DEL NUEVO CONTINENTE”, encontramos  una narrativa donde se expresan detalles característicos de la botánica, apreciaciones con matices antropológicos y la fascinación de los visitantes frente al esplendente  monumento de la naturaleza, el Samán de Güere

Tomada del Cojo Ilustrado 1892 N°18

Al describir sus características especifica de la botánica del árbol señala: “El Samán  es una vistosa especie de mimosa, cuyos brazos tortuosos de dividen  por bifurcación” y más adelante agrega para  “…solo tiene  60 pies de alto  y 9 de diámetro; pero su verdadera belleza consiste en la forma general  de su cima. Los brazos  se despliegan como un vasto parasol y se inclinan todos  hacia el suelo  del que quedan uniformemente separados  de 12 a 15 pies. La  periferia   del ramaje o de la copa es tan regular, que trazando diferente diámetros hallé que tenía  de 192 a 186 pies. Uno de los lados del árbol estaba  por entero despojado  de sus hojas y flores. Cubren  los brazos y desgarras su corteza Tilandias, Loranetas, Pitahayas, y otras plantas parasitas”

El Samán es una planta propia de las zonas intertropicales muy común en las llanuras Venezolanas y otras regiones de Centroamérica y Sudamérica,  según lo que se desprende del relato de Humboldt, el de Guere no era un árbol común, era un árbol famoso y conocido en toda la Provincia de Venezuela y así lo testifica cuando dice  Al salir del pueblo de Turmero, a una legua de distancia, se descubre un objeto que se presenta en el horizonte como un terromontero redondeado, como un tumulus cubierto de vegetación. No es una colina ni un grupo de árboles muy juntos, sino un solo árbol, el famoso Samán de Guere, conocido en toda la provincia  por la enorme extensión  de sus ramas, que forman una copa  hemisférica de 576 pies de circunferencia.”

Podríamos inferir con el riesgo a equivocarnos, que la fama de este Samán  no se debió   solo al follaje de sus ramas,  dibujada en una narrativa breve y poética    Su follaje tenue y delicado  se destaca agradablemente sobre el azul del cielo” si no a la fervorosa devoción y admiración que se le profesaba desde tiempos ancestrales  “ Los habitantes de sus valles y sobre todo los indios , tienen veneración  por el Samán de Güere, al que parecen haber hallado los primeros conquistadores poco más o menos en el mismo estado  en que hoy lo vemos. Desde que se viene observando  atentamente no se le ha visto mudar el grosor ni de forma”

Este esplendoroso árbol debió ser una deidad, reverenciada  por los numerosos indígenas que habitaron estas tierras;  formó parte de su espiritualidad en esa intrínseca relación con la naturaleza. Asentado en el sendero para transitar los valles de Aragua y paso común y ordinario de Caracas a Valencia era un punto inevitable en el camino para viajeros y transeúntes viajantes o caminantes; Largo tiempo nos detuvimos  debajo de su bóveda vegetal. El tronco del Samán de Güere, que se encuentra sobre el camino mismo de Turmero a Mracay…”  su ubicación  lo convirtió en  escenario  propicio para el descanso,  el rito, la veneración, la reflexión  el encuentro, y  seguros estamos   también espacio para el combate y la resistencia frente a las hueste españolas cuando a mediados del siglo XVI anduvieron por estas tierras.

            Para finalizar, tres aspectos  no menos importante son referenciados por el eminente viajero sobre el  Samán de Güere: primero, la comparación que hace de este con la del Drago de Orotava (un arbolo casi milenario que Humboldt había visitado en Tenerife) “Este Samán debe ser por lo menos de la edad del Drago de la Orotava. El Aspecto de los arboles  vetustos es en cierto modo imponente y majestuoso”; segundo la reseña  de una sentencia en contra de un hacendado que había cortado  unas ramas del árbol “Supimos con satisfacción  que le actual propietario del Samán había promovido un juicio  contra un hacendado que había tenido la temeridad  de cortar una rama. La causa fue pleiteada, y el tribunal  condenó al hacendado” y tercero la existencias de otros samanes en la región “Cerca de Turmero  y de la Hacienda Cura se hallan otros Samanes con el tronco más grueso que el de Guere; pero su copa  hemisférica no tiene igual amplitud.”

 Autora: Nelly Guilarte Ugas







[1] Alejandro de Humboldt, Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, (Traducción de Lisandro Alvarado)., Tomo III, Biblioteca Venezolana de Cultura, Caracas, Ediciones del Ministerio de Educación, 1956,
Todas la citas fueron tomadas de las páginas 69 y 70

miércoles, 25 de diciembre de 2013

TURMERO DESCRITO POR ALEJANDRO DE HUMBOLDT


La figura del científico y humanista  Alejandro de Humboldt es ampliamente conocida, sin embargo, presentaremos algunas referencias Biográfica; Nació en Tegel, lugar cercano a la ciudad de Berlín  Alemania el 14 de septiembre de 1769; hijo Alexander Georg von Humboldt hombre vinculado a la realeza Prusiana; y la baronesa Maríe Elizabeth Von Humboldt de origen  francés, viuda del barón  Hollwege,  Tanto el cómo su hermano Wilhelm recibieron una esplendida educación,  destacados intelectuales  les iniciaron en el conocimiento de las ciencias tanto naturales como sociales.

El 5 de junio de 1799 en  compañía  de Aimé Bonpland,[1]  se embarcó en el puerto de La Coruña (España) para emprender su viaje que lo llevaría hasta América, se dirigía a Cuba, pero  el brote de una epidemia lo hace desviar su rumbo y el 16 de de julio de 1799 desembarca en Cumaná, ciudad que dejan el  18 de noviembre de 1799 para dirigirse a Caracas, en esta permanece hasta febrero de 1800 cuando emprende el viaje que lo conducirá a los valles de Aragua y en su camino a la ciudad de Valencia pasaría  por Turmero.

El 8 de febrero de 1800  abandonan Caracas  por el camino real que comunica con la Victoria y los valles de Aragua, describe Humboldt que el “transito de estas montañas es frecuentísimo”  vieja data el trajinar por esta  ruta desde tiempos inmemoriales  fue camino de indios antes de la conquista,   el mismo que  tomaron  laa huestes españolas para  llegar al valle de los Caracas; por este las recuas de mulas y caballos en un ir y venir  con productos para la comercialización  entre el llano, los valles de Aragua y Caracas durante más de 200 años de coloniaje.

Llegan a la hacienda de caña  de José de Monterola ubicada a las orillas del río Tuy allí pernota por dos días  y el 11 muy temprano continúan  su marcha, pasan por el pueblo del Consejo luego  a la Victoria; ese mismo día  ya en la puesta del sol el prestigioso viajero y su acompañante  descubren  los “risueños valles de Aragua , vasto terreno cubierto de huertos , campos de cultivos , boscajes  de árboles  silvestres granjas y caseríos”[2]

 Entre el 11 y el 14  de febrero recorren los valles de Aragua, hacen anotaciones mediciones geográficas, geomorfológicas y algunas apreciaciones socioeconómicas del entorno y la población que la habita;  cabe destacar el interés que mostraron por la gran cantidad de casas dispersas  en este  valle habitadas por manumisos. Y también es de hacer notar fascinación que sus pueblos causaron a la vista de tan ilustres visitantes al expresar;  “San Mateo, Turmero y Maracay, son pueblos encantadores en los que todos manifiesta la mayor comodidad [3]

Si bien es cierto las líneas que dedica al pueblo de Turmero no alcanza a dos cuartillas no dejan de ser de gran significación; son un valioso testimonio para el conocimiento histórico de este pueblo y las características generales de su población, economía, arquitectura así  como también en lo físico-geográfico; y que a continuación expondremos.

Referente a las actividades económicas señala “A cuatro leguas de distancia de San Mateo se halla el pueblo de Turmero. Se atraviesan de seguida plantaciones de caña, añil algodón y café”[4] más adelante reseña dos de las cinco haciendas trapiches más  importantes de este pueblo  Al sur de Turmero se introduce en la llanura una masa de montañas calcáreas y divide dos hermosas plantaciones de caña  de azúcar la de Guayabita y la de Paya. La última pertenece a la familia del conde de Tovar quien en todas partes de la provincia  tiene propiedades. Cerca de Guayabita se ha descubierto una mina de hierro oscura.”[5] La bonanza que experimentaban  los  pueblos del Valle de Aragua fue percibida por este viajero “El aspecto de bienestar general es más todavía ostensible en Maracay que en Turmero[6] el testimonio nos deja claro que también en Turmero se gozaba de prosperidad pero no tanto como en Maracay.

Los  caminos están íntimamente relacionado con  las necesidades de movilización, comunicación,  e intercambio; el auge económico experimentado por estos pueblos en las últimas décadas del siglo XVIII debió  darle empuje a todas aquellas rutas  y senderos muchas de ellas prehispánicas  que surcaban estos valles y que los viajantes no pasaron desapercibidas  y testimonió Humboldt así: Turmero, Maracay, Cura, Guacara, cada lugar del valle de Aragua, tiene su camino  por las montañas que va a dar a algunos de los puertecillos de la costa.[7]

En relación al aspecto Socio poblacional  reseña “Desde que los misioneros  cedieron el puesto a los curas, los blancos han entremezclado sus habitaciones con la de los indios. Estos últimos desaparecen poco a poco en clase de raza distinta, es decir están representados en el cuadro general de la población  por los mestizos y los zambos, cuyo número aumenta a diario. No obstante, he hallado todavía 4.000 indios tributarios en los valles de Aragua[8]. Para 1800 el otrora pueblo de indios de Nuestra señora de la Candelaria era un pueblo de mestizos mas sin embargo estos representaban más del 14% de la población Los de Turmero y Guacara son los más numerosos”[9].

Las apreciaciones respecto a la  población indígena lo llevan a emitir algunas valoraciones de carácter antropológico “Son pequeños pero menos rechonchos que los Chaimas: en sus ojos se pinta mayor vivacidad e inteligencia, lo cual consiste quizás menos en la diversidad de la raza que en una civilización mas avanzada. Trabajan como la gente libre por jornal: el poco tiempo en que se dedican al trabajo  son activos y laboriosos; pero lo que ganan en dos meses lo gastan en una semana comprando licores espirituosos en pequeñas hosterías cuyo número desgraciadamente crece  de día en día”[10]

Por otra parte el insigne visitante  reseña un hecho muy curioso. Se trata  de los ejercicios de maniobras  militar ejecutadas por orden del Capitán General “En Turmero vimos el resto de una reunión de las milicias del país; su solo aspecto decía que desde hace siglos han gozado estos valles  de una paz no interrumpida. Creyendo dar el Capitán General nueva impulsión al servicio militar, había ordenado  grandes ejercicio y en un simulacro de combate el batallón de Turmero había hecho fuego  sobre el de la Victoria. Nuestro huésped que era teniente de milicias, no se cansaba de pintarnos el peligro de aquella maniobra”[11] 

En lo que respecta al ordenamiento urbano y su conjunto  arquitectónico nos dejó una  descripción breve, la cual  confirma, que la organización  de  pueblos monocéntricos, formó parte de  la implementación de una política colonial para el establecimiento  de los pueblos de indios; donde la Iglesia es el elemento  del conjunto que se impone La regularidad que se observa en la construcción de los pueblos  recuerda que todos deben su origen a los frailes y a las misiones. Las calles están bien alineadas y paralelas: se cruzan en ángulos rectos; y la plaza mayor, que forma  un cuadro en el centro, comprende la iglesia. La de Turmero es un edificio suntuoso, pero sobrecargado  de ornamentaciones de ornamentaciones de arquitectura” [12]


Iglesia del Pueblo de Turmero

Para finalizar, solo me resta por referenciar la descripción que hace del Samán de Guere del cual citaré, solo  parte de ella por considerar que es digno de presentarla en un próximo escrito para apreciarla  mejor Al salir de Turmero, a una legua de distancia se descubre un objeto que se presenta en el horizonte como un terromontero  redondeado, como un túmulos  cubierto de vegetación. No es una colina  ni un grupo de arboles  muy juntos , sino un solo árbol, el famoso Samán de Guere, conocido   en toda la provincia por la enorme extensión  de sus ramas, que forman una copa  de 576 pies de circunferencia.”[13]

              




[1] Aimé Jacques Alexandre Goujaud es el nombre completo del naturalista y botánico compañero de Humboldt en sus viajes expedicionarios y científicos; nació en  Francia el 28 de agosto de 1773, hijo de Simon-Jacques Goujaud-Bonpland, un distinguido médico- cirujano  y Marguerite-Olive de la Coste.   Se le conoce por Aimé Bonpland, un seudónimo que se convirtió en patronímico. Desde 1817 se estableció en Argentina donde fallece en 1858 el 10 de mayo de 1858.  
[2] Alejandro de Humboldt, Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, (Traducción de Lisandro Alvarado)., Tomo III, Biblioteca Venezolana de Cultura, Caracas, Ediciones del Ministerio de Educación, 1956, p.64
[3] Ibídem p.65
[4] Ibídem p.67
[5] Ibídem p.68
[6] Ibídem p.70
[7] Ibídem p.69
[8] Ibídem p.67
[9] Ibídem p.68
[10] Idem p.68
[11] Idem p.68
[12] Ibídem p.67
[13] Ibídem p.69
Autora: Nelly Guilarte Ugas

domingo, 25 de marzo de 2012

COMERCIO DE ESCLAVOS EN EL PUEBLO DE TURMERO


Los primeros  negros esclavizados ,  llegaron al Valle de Turmero, en la primera década del siglo XVII, para trabajar en las haciendas y trapiches de caña de azúcar principales unidades de producción  de este Valle en la época colonial, las que eran explotadas fundamentalmente con mano de obra esclava; como ejemplo ilustrativo  presentamos lo siguiente; en la segunda década del siglo XVIII, específicamente en el año 1719 la hacienda Paya tenía 95 esclavos de los cuales 24 ,21 % tenían entre 0 y 15 años, el 44,65 % entre 15 y 45 años y el 30,52 % más de 45 años[1]. Para  1720 cuando fueron avaluados los bienes  existentes en la hacienda Paya, los esclavos representaban el 42,58%  de todos los bienes existentes  veamos a continuación el siguiente cuadro


AVALUO DE LOS BIENES EXISTENTES EN LA HACIENDA DE TRAPICHE DE PAYA PARA 1720

                                                                     (En pesos y %)

BIENES
PESOS
%
Casa de hacienda y herramientas
5.372
20,14
Esclavos
11.354
42,58
Tierras y cultivos
7.794
29,23
Ganados
2.144
8,04

 Fuente: Archivo del Registro Principal de Caracas Sec. Testamentarias T-1 Año 1722. Partición de los bienes que quedaron de Don Francisco de Tovar y Doña Leonor Galindo.
Elaboración Propia

En la segunda mitad del siglo XVIII, las haciendas de caña de azúcar mas importante ubicadas en el Valle de Turmero  ( Paya, Guayabita, Purica Güere, Villegas) propiedad de algunas familias de la aristocracia territorial, absorbían un considerable número de esclavos y representaban el 65% de los esclavos  y 80%  de todos estos eran propiedad de las familias Tovar, Blanco Uribe, Mijares de Solórzano, Rodríguez, Andrea, Tremaria.

             En el Valle de Turmero, al igual que en otros pueblos  de la Provincia de Venezuela, el comercio interno de población esclavizada se desarrolla en el siglo XVIII. “En el siglo XVIII el comercio interno  de mano de obra  esclavaizada se amplía en función del fortalecimiento de la propiedad territorial agraria y de la expansión de los cultivos ligados al comercio exterior…”[2]; comercio que se mantiene hasta los años próximos a la abolición de la esclavitud.

 
            El comercio de esclavos desarrollado en Turmero después de la Guerra de Independencia y hasta 1854, se hace principalmente en el mismo pueblo; pero a demás se realiza con otros pueblos cercanos, como; Maracay, San Mateo y Cagua; en menor proporción se compraron y vendieron esclavos de Caracas La guaira, Calabozo etc. 

            La actividad comercial interna  de esclavos  refleja que a pesar de la decadencia de la esclavitud, la mano de obra esclavizada era utilizada en las actividades productivas, además de un bien económico  una mercancía que su dueño podía  convertir en dinero: “Todo esclavo como propiedad podía ser usado  como garantía para los prestamos tasan necesitados.”[3]

                        ESCLAVOS VENDIDOS EN TURMERO ENTRE 1826-1854

(Clasificados por edad expresados en %)

AÑOS
0 a 14
15 a 30
31 a 46
más de 46
1826-1836
26,66
67,61
2,85
2,85
1836-1844
29,07
66,66
4,1
--
1845-1854
--
63,63
18,18
18,18

 Fuente: O.R.S.T. Sec. Protocolos y varios Años: 1826, 1827, 1828, 1830, 1831, 1832, 1833, 1834, 1836, 1838, 1839, 1840, 1841, 1843, 1846, 1849, 1854.

Elaboración propia

            Las transacciones comerciales de esclavos tenían por objeto a aquellos en edad productiva, así se desprende de los datos antes señalados, el mayor porcentaje lo representan esclavos cuyas edades están comprendidas entre 15 y 30 años.


ESCLAVOS VENDIDOS EN TURMERO 1830-1848

AÑO
No de ESCLAVOS
1830
14
1835
23
1840
13
1844
03
1848
01
1854
01

 Fuente: O.R.S.T. Sec. Protocolos, años 1830, 1835, 1844, 1848, 1854

Elaboración propia se tomaron estos años como muestra para observar el descenso en las operaciones de compraventa.


            En los datos anteriores podemos notar que la actividad del comercio interno de esclavos en el Valle de Turmero, estaba en plena decadencia; situación que se esplica porque los esclavos adquirían su libertad a través de la Ley de Manumisión, compra de su libertad fuga y libertad por gracia de sus dueños. Algunos documentos encontrados nos permiten ejemplificar lo anteriormente dicho.

“Don Juan Rodriguez Borges… posee un esclavo nombrado Pedro Medina de oficio cocinero el cual ha manifestado su deseo de libertarse de la esclavitud y servidumbre que se halla y para beneficiarlo ya ha entregado la cantidad de trescientos pesos … por tenor de la presente otorgo su libertad…”[4]


            Un esclavo adquiere su libertad de acuerdo a la Ley de Manumisión, por haber cumplido la edad de estar sometido al régimen de esclavitud.

“… que un esclavo nombrado Manuel Blanco ha pasado por la edad que la ley del caso ha fijado por el término de su esclavitud  y de servidumbre… queda en plena libertad y como libre de toda esclavitud….”[5]


            La señora Josefa Fajardo propietaria de este esclavo en mandato de la sentencia dictada al respecto, otorga carta de libertad a Manuel Blanco (su esclavo), el 24 de octubre de 1835.

            La esclavitud como forma de explotación económico social, muy a pesar de la decadencia que experimentó en las primeras décadas de la República; en Turmero se mantuvo como fuerza de trabajo en las principales haciendas hasta que expiró legalmente en 1854.



[1] Archivo del Registro Principal de Caracas Sec, Testamentarias año 1722 “Partición de los bienes que quedaron de Don Francisco de Tovar y Doña Leonor Galindo
[2] BRITO FIGUEROA, Federico; El Problema Tierra y Esclavos en la Historia de Venezuela. Caracas 1985. P.183
[3] LOMBARDI, Jhon;.; Decadencia y Abolición de la Esclavitud 1829-1854. Caracas 1971 . p. 155
[4] Oficina del Registro Subalterno de Turmero. Sec. Escribanías Año 1826. Folio 13 El esclavo Pedro  Medina compra su libertad por 300 pesos a su dueño
[5] Oficina del Registro Subalterno de Turmero. Sec. Protocolos Año 1835. Folio 180. “Josefa Fajardo otorga libertad a su esclavo Manuel Blanco ya que ha cumplido la edad de estar sometido a esclavitud.
Escrita por Nelly Guilarte Ugas